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DE LA TECNOLOGÍA AL ESTILO

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HISTORIA

1935-1960

  • 1949
  • 1950
  • 1955

LA INTUICIÓN DE HANS WILSDORF

“Llevaba muchos años estudiando la idea de realizar relojes que nuestros concesionarios pudieran vender a un precio un poco más bajo que el de nuestros Rolex, pero alcanzando los mismos niveles de confianza. Decidí fundar una sociedad específicamente dedicada a la fabricación y a la venta de estos nuevos relojes. Esta sociedad se llamó Montres Tudor SA”.

Estas declaraciones fueron realizadas el 6 de marzo de 1946 por Hans Wilsdorf, que ya era una figura destacada en el mundo de la relojería de lujo, ya que Rolex había sido creada en la primera década del siglo XX. Este anuncio marca el nacimiento de la marca TUDOR y su estrategia de producción y comunicación.

La intuición de Hans Wilsdorf fue tan sencilla como ingeniosa. En ese momento el desarrollo de los relojes de pulsera estaba en pleno auge, pero la optimización de recursos, que hoy en día se practica de forma constante, apenas se vislumbraba. El público estaba preparado para apreciar un producto de precio moderado donde la técnica, la estética, las cualidades funcionales e incluso la distribución, estaban avalados por una marca como Rolex, que ya se había impuesto en todo el mundo como un producto de la máxima calidad.

Las declaraciones de Wilsdorf no pretendían ser sensacionalistas sino que fueron las bases de un auténtico compromiso, de hecho entre 1947 y 1952 TUDOR se dedicó en primer lugar al lanzamiento del primer modelo TUDOR Oyster, seguido por la colección TUDOR Oyster Prince, consiguiendo la perfecta alianza entre precisión y fiabilidad, estilo y técnica y calidad de producción.

En la misma época aparecieron los primeros anuncios publicitarios dedicados completamente a TUDOR, en los que Wilsdorf afirmaba sentirse orgulloso y satisfecho de su participación personal en la creación de esta nueva marca.

Un inicio, sin duda alguna, privilegiado que resultaría prometedor para el futuro de la marca, representada en sus orígenes con una rosa, el símbolo de una célebre dinastía que reinó largo tiempo en Inglaterra, los Tudor, en los que, precisamente, Hans Wilsdorf se había inspirado a la hora de dar nombre a su nueva empresa. Sin embargo, este famoso nombre nunca llevó a la compañía a dormirse en los laureles. Desde un principio, la historia de la marca es una historia de desarrollos técnicos, como la hermeticidad de la caja Oyster, y la adopción del movimiento automático. Estos avances no fueron relegados a la mera funcionalidad, sino que convirtieron a estos relojes en un referente de estilo concebidos para hombres modernos y dinámicos.

Acompañada por Rolex en su nacimiento y primeros pasos en el mercado, la marca TUDOR no tardó en crearse su propio espacio, completamente independiente de la marca de la corona de cinco puntas.

Las raíces de TUDOR y sus creaciones se remontan a 1926, año en el que la marca fue registrada por la empresa suiza “Veuve de Philippe Hüther” por cuenta del propio Hans Wilsdorf, que adquirió la marca personalmente en 1936 para crear en 1946, la sociedad Montres Tudor SA.

Pero lo que le dio a la marca fuerza y personalidad distintiva fueron sus productos y las campañas publicitarias de los años 50.

EL TUDOR OYSTER PRINCE

El año 1952 fue testigo del lanzamiento del TUDOR Oyster Prince, que estuvo acompañado de una intensa campaña de comunicación con un estilo muy intenso, fuerte y original para esa época. Los anuncios no sólo mostraban y describían el reloj, como por aquel entonces sucedía en la mayor parte de los casos, sino que resaltaban sus características de resistencia, fiabilidad y precisión con un texto y con ilustraciones bien detalladas. Estas imágenes mostraban a hombres llevando relojes TUDOR en condiciones extremas, haciendo trabajos intensos en cualquier entorno, y también practicando deportes como el motociclismo, el golf o la equitación, situaciones más convencionales pero excelentes ejemplos de prueba de resistencia. Estos anuncios, junto con el reconocimiento del valor del producto, contribuían a dar un estilo y personalidad al reloj TUDOR vinculados al concepto de modernidad y de fiabilidad, situándolo en un ámbito que superaba el contexto particular en el que se representaba.

Constituye un episodio significativo que 26 relojes TUDOR Oyster Prince fueran incluidos en la expedición científica británica a Groenlandia, organizada por la Royal Navy en 1952.

1960-2013

Siguiendo la estela de sus triunfos tecnológicos y del éxito de su imagen obtenido con la participación en las exploraciones polares, en los años 60 la marca se embarcó en un proyecto para desarrollar un reloj profesional subacuático que pudiese formar parte del equipamiento oficial militar. De 1964 a 1966, se fabricó el TUDOR Prince Submariner para la Marina de los EE.UU, mientras que a principios de los años 1970 (y hasta 1984) se fabricó el modelo “Marine Nationale”, que fue adoptado oficialmente por la Marina Nacional Francesa.

Para TUDOR comienza así la época de los relojes de estilo y de concepción más técnica, inspirados en profesiones peligrosas y por ello dotados de una meticulosa funcionalidad en los modelos subacuáticos, con fecha y función de cronógrafo y con un estilo que emana fuerza, seguridad y fiabilidad. Igualmente desprenden un perfecto dominio de su propia misión los testimonios elegidos para la campaña publicitaria del TUDOR Prince Submariner o del TUDOR Prince Date-Day de la época, personajes desconocidos con los que resultaba más fácil identificarse. En las fotos se mostraba a socorristas, ingenieros de minas o pilotos de rally con sus nombres y apellidos, y vestidos con sus equipos profesionales.

En 1970 se realizó un modelo que se distinguía especialmente por su estilo y tecnología, el modelo Cronógrafo TUDOR Oysterdate.

Este rol se refleja en la colección Grantour, que presentada por primera vez en Baselworld 2009, año de la renovación de la marca y que como resultado dio una nueva serie de relojes apoyada por el concepto de la campaña publicitaria “Designed for Performance. Engineered for Elegance.” La estrategia de comunicación de TUDOR ha ido evolucionando desde aquellas campañas de publicidad de los años 1980, con reminiscencias a las armaduras de los antiguos caballeros para destacar el concepto de resistencia, objeto también del cambio del logotipo de la rosa al del escudo. Este reposicionamiento de la marca muestra una vez más la unión entre rendimiento y estilo, que continúa siendo una máxima también en las novedades de 2013.

SAVOIR FAIRE

CERÁMICA DE ALTA TECNOLOGÍA


El Fastrider Black Shield es el primer modelo de TUDOR que presenta una nueva caja monobloque de cerámica imposible de rayar en negro mate. Está íntegramente fabricada en cerámica inyectada de alta tecnología – y no en otro material revestido de cerámica –, sino que además se genera en un solo proceso. La totalidad de la carrura se produce en una sola pieza. El procedimiento de extrema complejidad que se adopta para su fabricación garantiza una excepcional fiabilidad y resistencia de la carrura, así como del bisel.

LA CORREA DE TELA

"Al equipar sus relojes con correas de tela meticulosamente elaboradas por una empresa que perpetúa un trabajo artesanal ancestral, TUDOR genera una revolución inesperada. Con estas correas, los relojes adquieren un estilo sorprendente que refuerza la identidad moderna y sofisticada de TUDOR. Gracias a un proceso de fabricación que incluye etapas fundamentales realizadas exclusivamente a mano, las correas desarrolladas para TUDOR confieren al reloj una dimensión única que pone de manifiesto su estilo vanguardista, y garantizan un confort máximo de utilización."

TALLERES

Un reloj TUDOR vive, vibra y le lleva al mundo de la micro precisión. Todos sus componentes técnicos se han puesto a prueba hasta el mínimo detalle. Hasta la obsesión. Sumérjase en el movimiento. Estética y funcionamiento tienen en cuenta los imperativos para conseguir un producto dedicado a los más exigentes, diseñado para resistir y para disfrutar. La vista se guía por la mente y por el corazón, el tiempo no debe hacer mella en esta mecánica de precisión. Materiales de excepción, resistencia y fuerza de diseño hacen de cada reloj una pieza única.

MONTAJE

Elegir Tudor es optar por la fiabilidad. Reencontrar el arte del montaje con el amor por los detalles y la perfección. Calidad de los materiales. Rigor de los controles. Gesto minucioso de la mano que fabrica el reloj y le da vida. Con paciente calma y exquisitez en la precisión, que sólo la dan los años de experiencia.

CONTROL DE CALIDAD

Sobrepase los límites de la exigencia. Aprecie cada componente del reloj. Cada paso en el montaje y cada solución técnica hacen de éste, un objeto de total satisfacción, libre de imprevistos diarios. A lo largo de toda la creación y fabricación, cada reloj Tudor es controlado rigurosamente para garantizar su perfecta calidad. Cada reloj se somete a duras pruebas de hermeticidad. Decenas de miradas expertas han escrutado, analizado y controlado cada reloj. Ahora, le toca a usted admirar alguno de ellos. Con toda confianza.

MOVIMIENTO

2671

Movimiento mecánico de carga automática

Diámetro total 17,50 mm
Altura 4,80 mm
Rubíes 25
Frecuencia 28.800 alternancias/hora
Reserva de marcha ~38 horas

MOVIMIENTO

2824

Movimiento mecánico de carga automática

Diámetro total 26 mm
Altura 4,60 mm
Rubíes 25
Frecuencia 28.800 alternancias/hora
Reserva de marcha ~38 horas

MOVIMIENTO

2834

Movimiento mecánico de carga automática

Diámetro total 29,40 mm
Altura 5,05 mm
Rubíes 25
Frecuencia 28.800 alternancias/hora
Reserva de marcha ~38 horas

MOVIMIENTO

2892

Movimientos mecánicos de carga automática con módulo adicional dependiendo de las complicaciones:

Frecuencia 28.800 alternancias/hora
Reserva de marcha ~42 horas

Para la lectura de la fecha en una ventanilla doble y el pequeño segundero

Diámetro total 30 mm
Altura 5.20 mm
Rubíes 21

Para las funciones cronógrafo y cronógrafo Fly-Back

Diámetro total 30 mm
Altura 6.90 mm
Rubíes 55

Para la función de despertador mecánico

Diámetro total 30.40 mm
Altura 6.30 mm
Rubíes 31

MOVIMIENTO

7753

Movimiento mecánico, cronógrafo de carga automática

Diámetro total 30,40 mm
Altura 7,90 mm
Rubíes 27
Frecuencia 28.800 alternancias/hora
Reserva de marcha ~46 horas